Rascar es una necesidad, no un capricho
Tu gato no rasca para "portarse mal" — es un instinto natural. Con el rascador correcto, en el lugar correcto, tus muebles quedan a salvo.
Guía rápida para elegir bien
Si ya rasca los muebles, no lo retes
Retarlo no funciona — solo le genera estrés. Poné el rascador nuevo justo al lado del mueble que usa hoy, y andá moviéndolo de a poco hacia donde vos querés que quede.
Vertical, horizontal, o los dos
Los verticales sirven para el estiramiento completo del cuerpo; los horizontales (rampas o tapetes) son ideales para gatos mayores o con menos movilidad. Si tenés espacio, combiná ambos.
Más de un gato en casa
La recomendación general es un rascador por gato, más uno extra — así evitás que compitan por el mismo lugar.
La catnip ayuda a que lo adopte más rápido
Rociar un poco de catnip (hierba gatera) en un rascador nuevo acelera que tu gato lo empiece a usar, sobre todo las primeras semanas.
No reemplaza el corte de uñas
El rascador desgasta la capa externa de la uña, pero no la recorta. Si tu gato es mayor o sale poco, igual puede necesitar un corte ocasional.
Cargando productos reales...